La participación juvenil, especialmente en nuestra organización, tiene una característica y es la capacidad que tenemos de desquiciar a nuestras familias.

Esos padres y madres que no entienden como de un día para otro, con 15 años, dejamos de aparecer en casa y estamos siempre en una cosa extraña llamada AELH, una especie de secta que les preocupa que nos quite tiempo de los estudios y contra la que batallan hasta que aceptan que, aunque desconocido, es un lugar donde sus hijos e hijas maduraremos, nos nutriremos de valores y intentaremos construir un mundo mejor.

Y en ese momento, dejan de combatirnos para apoyarnos, para llevarnos a los sitios y ponerse a preparar cosas junto a nosotros si nos ven agobiados, y nos escuchan cuando les hablamos de gente nueva de diferentes puntos de la ciudad, y de ideas alocadas e intentan encontrar cualquier excusa para aparecer y ver qué estamos construyendo juntos.

Esta noche, el “primus inter pares” de todos ellos, la primera persona que fue un padre en nuestra organización, que pensó “donde se están metiendo mis hijos”, pero que acabó acompañándoles a registrarla, apoyándolos y dando su tiempo, e incluso dinero, para que existamos ha fallecido a causa del coronavirus.

Nuestro más sentido pésame a nuestros compañeros Jose Antonio Garcia-Calvillo y Mari Garcia-Calvillo, fundadores de AELH.

DEP José María Garcia-Calvillo